Historia de un cuarto embarazo: Gemelar infernal....(13-37 sem)

¡Hola presumidas mías!

No sé cuantas veces he escrito este post en mi cabeza, la segunda parte del embarazo de las gemelas presumidas, sí, no es sorpresa, ya hace casi dos años. Lo ideal hubiera sido escribirlo, semana a semana, o mes a mes, pero todo lo acontecido si me leisteis en la primera parte, me paralizó, me quitó las ganas de todo y el cansancio mental y físico, no supe llevarlo, me derrumbé.
No sabía qué título ponerle y aunque suene fuerte, fue infernal, y más si lo comparamos con el embarazao de niño presumido, que fue maravilloso y estupendo.



Si no habéis leído el primer trimestre os aconsejo hacerlo, AQUÍ entenderéis mejor todo, y veréis que mal fue desde el principio y los acontecimientos que me llevaron al hospital de urgencia a continuación.

En la semana 13 tuve que ir pitando a urgencias, me levanté una mañana manchando, sangre pero bien, coágulos incluso. Cuando lo vi, de dio un ataque, lloros, lamentaciones, temiendo lo peor, pues ya me dijeron en la eco de la sorpresa de la semana 12 que era un embarazo de riesgo.
Así que llegué a urgencias en un estado de pesimismo infinito, temiendo lo peor.

Encima mi marido me llevó, pero no se podía quedar, tenía trabajo y era imposible faltar, mi cuñada venía de camino pero mientras, pues entré sola. Al entrar a triaje en Urgencias contándole a la chica lo que me ocurría me derrumbé, como nunca jamás en mi vida lo había hecho (yo no lloro casi nunca, mi madre dice que tengo una piedra por corazón), eran demasiadas emociones, me empezaron a temblar las manos y casi me desmayo. Gracias al equipo que estaba allí, respondieron rápidamente, me tumbaron en una camilla, y no sabéis el trato y el cariño con el que me hablaban y tranquilizaban. Como sabéis hay gente muy sieso en los hospitales, pero otras maravillosas, sobre todo una enfermera que me acompañó en todo momento. Me subieron a la planta de maternidad, para que me explorara un ginecólogo, y entonces llegó mi cuñada Paqui, menos mal, ya no estaba sola.
Y entonces me vieron y alegría, todo iba bien, y no sabían a qué era debido el sangrado, no tenía nada aparente, mis gemelas (aún no se veía que fueran niñas) estaban estupendamente. Así que reposo y esperar 4 días, que tenía la cita con alto riesgo en la semana 14 (tenía cita con ellos cada dos semanas) y que si tenía dolor o más sangrado fuera corriendo otra vez, claro...

Al día siguiente, me levanté mejor, ya al segundo día no tenía rastro de aquel sangrado, tanta pena me estaba pasando factura, así que decidí, quedarme con lo bueno, y recordar a mi padre con felicidad.

La sombra del síndrome de transfusión feto/fetal: Miedo extremo


Llegó la cita de las 14 semanas y todo bien. Además, a uno de los fetos se le veía claramente su chochete, jajajajaja!! Eran niñas, al ser gemelas idénticas pues eso, igual sexo.

También nos explicaron todos los riesgos que conlleva este tipo de embarazo gemelar monocorial biamniotico, es decir, dos bolsas, una placenta que comparten ambos fetos.

El peligro principal, es que al compartir la placenta los vasos que unen al feto con la misma, puedan estar conectados los de un feto con otro, pudiendo estar uno recibiendo la sangre del otro, quedando uno casi sin sangre, uno crece en exceso y otro se queda sin sangre, ambos casos mortales.
Es la forma más fácil de explicar, en san google, tenéis más información si os interesa el tema.

Desde la primera eco en la semana 12 una de las niñas era más pequeña que la otra, esto es normal , pero claro, ya sabéis como nos gusta comernos el coco a las madres!!
Qué miedo pasé, vivía obsesionada, buscando información por internet, leyendo casos, algunos con buen resultado, otros no....

Consejo presumido: el exceso de información es muy malo, hubiera sido más feliz viviendo en la ignorancia. En internet solo salen casos extremos, no buscarlos..Si, es fácil decirlo, pero todas lo hacemos en esta era digital..

Fui a mis revisiones de alto riesgo cada 2 semanas en el Hospital Costa del Sol de Marbella, y la verdad, yo no tengo ninguna queja, o tuve suerte o no sé. Además me quedé impresionada de los equipos de última generación que tienen, hasta ecos de esas modernas 3d o 4d de esas me hacían. Lo miraban todo con lujo de detalles, me veía siempre el mismo equipo de personas, menos en agosto, que ya sabéis, vacaciones, pero muy bien.
A excepción de una gine, que hombre, no fue mal, pero me dijo que a ver si llegaba a la semana 30 porque como una era más pequeña que lo mismo me las tenían que sacar antes, aunque ambas iban creciendo a buen ritmo y proporcionalmente. Claro ellos se ponen en lo peor, porque la mayoría son prematuros.
Creo que esta foto es de la semana 28

Al lío, en la semana 20 pude respirar tranquila, en esa eco, que se la hacen a todas las embarazas, me dijeron que los cordones de las gemelas estaban muy separados uno de otro en la placenta, así que era prácticamente imposible que se diera el síndrome de transfusión feto-fetal, porque ni se tocaban. Pero que seguían una más peque y la diferencia iba en aumento.
Entonces empecé a disfrutar del embarazo, ya las sentía y era una fiesta constante de patadas, puñetazos y demás.
Ya les pusimos nombre, Silvia a la gemela grande que desde un principio estaba ya de cabeza, y Cristina, la chiquitina, que siempre estaba de pie, bailando flamenco....

El verano lo pasé regular, se me bajaba la tensión, varios mareos en la puerta de la guarde del niño, los padres asustados...un show. Fatiguitas mortales, que no llegaba a vomitar pero con ascos todo el puñetero día....Insomnio, sofocos, calor, dolores de espalda, riñones, ronquidos de miedo, cogidas de gemelos en la pierna dolorosos, todo lo malo en síntomas, una fiesta vamos. Lo único que no sufrí fue estreñimiento y tampoco se me hincharon las piernas, ni pies , menos mal.

De todas formas, a pesar de mi fatiga crónica, yo seguía haciendo vida normal, incluso terminé el curso de maquillaje social, iba a la piscina con mi niño, que además se graduó en la guardería, quién inventó eso????. La gente flipaba cuando me preguntaban si estaba embarazada y les decía que eran dos...Me encantaba ver sus caras de sorpresa, jajaja. Y lo típico, qué raro, qué poca barriga tienes, o ya decía yo que tenías mucha barriga, y miles de comentarios. Me llegaron a decir que no sabían si darme la enhorabuena o acompañarme en el sentimiento....en fin....

Cada cita con alto riesgo era un batiburrillo de emociones, contenta, felicidad por ver a mis niñas en las ecos, pero al mismo tiempo miedo de que algo fuera mal y en constante tensión cada vez que me decían el peso de ambas...

A partir de la semana 24 más o menos, empecé con contracciones, ya me veía con dos bebés prematuras, madre mía, y encima en esa semana de mi cita en el hospital, me dicen que se me ha acortado el cuello del útero, que si las contracciones iban a más o notaba algo raro, que fuera corriendo a urgencias!!!

También que bajara el ritmo, el ritmo!! Qué ritmo, si parecía una morsa tirada en el sofá, actualmente está hundido por donde yo me ponía... jajaja!! No hacía prácticamente nada, llevaba al niño al cole a paso de tortuga, pedía la compra por internet, hacía las cosas de casa a cámara lenta, mi madre venía ayudarme con lo más gordo. Mi marido recogía al niño, así que yo, veía series, películas, leía libros y buscaba historias sobre partos gemelares, prematuros y demás, vamos la alegría de la huerta. No sé como no cogí 100 kilos, supongo que por los nervios que me comían por dentro y el no dormir bien no ayudaba....

Iban cogiendo peso bien, Silvia como un bebé solo, Cristina un poco más baja..

No os puedo ir diciendo semana por semana, lo tendría que haber hecho en su momento, pero es que el miedo me paralizaba, y me sentía como si no fuera yo. Me explico, me era tan increíble que tuviera dos personitas dentro de mí, y el miedo constante a que no fuera bien al final, que le pasara algo a alguna de ellas, que lo viví como si de una película se tratara...Tendría que haber hecho un blog...diario de un embarazo presumido...uff, no estaba para nada de eso...

Los análisis de sangre y de azúcar, como cualquier otro embarazo, el hierro bajo, normal, y en la prueba del azúcar casi vomito, qué malo, por favor, del niño me fue muy bien incluso me gustó, curiosidades de un embarazo a otro...También me vacunaron de la tosferina, para proteger al bebé una vez que nazca, ya que hasta los dos meses no se le puede poner su correspondiente vacuna. #lasvacunassalvanvidas, no lo olvidéis...

La de la foto es mi Cristina, al estar de pie era más fácil verle la carita bien, Silvia al estar cabeza abajo encajada, era imposible pillarla, así que como son iguales, es como si le viéramos la carita a las dos.

Montamos la minicuna dos días antes de ingresar al hospital, imaginarse mi grado de apatía...Ojo! Qué yo estaba muy contenta e ilusionada, eran sentimientos encontrados, no sé como explicarlo.

Después de todo el embarazo con la sombra de parto prematuro y demás, increíblemente llegué a la semana 37, que era la fecha límite que dan a los embarazos gemelares aquí, si todo va bien.
Mi cuñada practicó con mi barriga el bodypaint....

Era mundialmente conocida (qué exagerada), pero es que el camino al cole con el niño se me hacía eterno,y eso que está a dos calles, a paso lento, andando como una ballena varada en la orilla, la gente preguntando, ¿son dos? ¿Para cuando tienes fecha? ¿todavía no? ¿tendrás ganas ya?...y mil cosas más, era famosa...

Así estábamos dos semanas antes de implosionar.... Si yo le di la vida en su día, él me la dio a mí durante todo este tiempo, en especial durante este embarazo infernal, mi marido está casi todo el día fuera, así que juntitos los dos siempre, flipaba cuando se movían y me ayudaba en lo que él podía, mi pequeño hombrecito, ainssss



Solo engordé 18 kilos, del niño fueron 16, así que no estaba mal, era toda barriga, hasta las piernas me las veía más canijas, ya en el parto perdí 9, y en el primer mes estaba casi igual que siempre, recuperé mi ropa, solo me quedaban dos cantaros llenos de leche...sigo igual, incluso peso actualmente 2 kilos menos que antes...

Me voy por las ramas, eso, que contra todo pronóstico llegué a las 37, día en el que cumplía esa semana me ingresaron para inducción, iba a ser parto normal, pues la gemela 1, Silvia estaba de cabeza y Cristina seguía de pie, pero no era problema, pues su hermana le abriría el camino.

Si queréis en otro post os cuento el parto con más detalle, fue muy gracioso todo. Como resumen, os diré, que el karma me compensó, tras un embarazo infernal, el parto fue buenísimo, mejor que el del niño (aunque también fue bueno). Ingresé por la mañana y a las 22:30 nacía Silvia y 5 minutos más tarde, Cristina, que se dio la vuelta en el momento del parto y salió de cabeza como buena bebé....

Recién salidas del horno,,,, Como me vais a preguntar, Silvia pesó 2600 y 47 cm, Cristina 2200 y 45,5 cm. A día de hoy se llevan más de un kilo de diferencia...

Para qué veais lo curioso que es el destino, o caprichoso, no sé cómo llamarlo, mis gemelas presumidas nacieron el 25 de noviembre de 2016, fecha de aniversario de boda de mis padres...Y fecha de parto que me dieron el año anterior del embarazo que perdí....muy fuerte....

Solo diré algo, viva la epidural, fin.....

Seguro que me dejo muchas cosas en el tintero, por eso dejo abierto este post, por si queréis preguntarme algo o si me voy acordando de más detalles, a veces, pienso que fue un sueño.
Se me hizo tan lento en ese momento y ahora han pasado 2 años, y lo recuerdo todo tan borroso y lejano....

Gracias por leerme y hasta la próxima....

Comentarios

  1. Es que dos... pero lo importante es lo bien que salió todo al final.
    ¡Un besote!

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